Yo y mi nueva amiga

Mmaría del Mar Mérida Gómez

Llegué a casa de mi tía, pensando lo aburrida que iba a pasar la semana, sola sin conocer a nadie. Mi tía me dijo todo lo que no debía hacer en su ausencia, y se marchó. Allí estaba yo triste. Entonces aquella señora me sonrió tenía un lunar en la mejilla. Y nos divertimos mucho juntas.
¿Qué tal? Dijo mi tía he vuelto ¿Has oído que murió la vecina del lunar en la mejilla? .