Nuestra casa

SALVADOR CORTÉS CORTÉS

«Perdonen, ¿qué hacen ustedes en mi casa?», preguntó Manolo a las dos señoras que vio sentadas en el sofá frente al televisor, después de haber dado una patada a la puerta de la casa tras comprobar que con la llave le era imposible abrirla. «Se equivoca usted, esta es nuestra casa, ya ve que ha tenido que forzar la entrada», respondió una de las señoras. «Sí, ha destrozado usted nuestra puerta», dijo la otra. «La llave, no iba», se excusó Manolo. «Claro, ¡cómo iba a ir si no es la de su casa!», explicó de forma retórica una de las señoras. «Desde luego que los hay despistados», dijo la otra. «Propongo un brindis», anunció la mala de la telenovela.