A mis 50

Francisco G.

Con 50 a√Īos siempre he tenido una obsesi√≥n: follar con una negra. Es una gilipollez, uno no puede ir por la vida con estas pretensiones, pero... soy del mont√≥n. Pero s√≠ que s√© que no quiero pagar por tener sexo. Ser√≠a la soluci√≥n pero no quiero dar asco a la chica que est√© conmigo.
Este verano fue la ocasión. Mi amor de verano, pero también mi peor pesadilla.
Un viernes, Carlos vino con dos chicas negras. Fuimos inmediatamente a saber qui√©nes eran y a invitarlas a una cerveza. Carlos dijo que el a√Īo pasado en su viaje a Cuba conoci√≥ a Mail√©n, y que la invit√≥ a venir a Espa√Īa y¬†vino con su hermana. Quise conocer a la hermana. Mi obsesi√≥n qued√≥ curada. Lo malo, por estar pendiente s√≥lo de su piel, de sus ojos, o por √≠mpetu guardado durante tantos a√Īos, el preservativo se rompi√≥.
Os seguiré contando.