¿Pesadilla?

Mª. Carmen Becerra García

A las 3 de la madrugada, incapaz de conciliar el sueño, una tras otra, cuenta ovejas blancas que saltan una valla. Habitualmente con esta rutina se queda dormida, pero en esta ocasión una de las ovejas es negra y eso la desconcentra. Entonces contará ovejas negras que salten la valla. Apenas unos minutos para dormirse, aparece una oveja blanca en medio de las negras. Decidiendo pasar de las ovejas.
¿Qué podría contar ahora?
Se asoma a la terraza para contemplar las estrellas. En el bloque de enfrente hay una muchacha que la saluda, pero ella no la conoce de nada. En aquel instante la vecina salta desde el balcón. La del quinto y la del ático también la saludan y se precipitan al vacío. Tres, diez, quince... Si todas saltan, ¿por qué ella no?
Demasiado tarde. No puede estar dormida si todo empezó en plena crisis de insomnio.