Pálpito

Carlos M. Corchado

La madrugada del domingo tenía tomada la decisión, de poner fin a aquella situación absurda. Durante casi dos años,  tenía en su pálpito la certeza que ella le mentía con respecto a su trabajo de cajera en un parking. Para verificarlo no tenía otra que acudir en su auto y ver que no estaba en aquella garita. Pero siempre tuvo miedo, de que al llegar, se la encontrará de frente, y ella, por su desconfianza, lo abandonara.
Sin embargo con el valor insuflado por su vecino, tomo la decisión y se plantó en el parking, a las 3.27 a.m.
Cuando la tuvo en frente de él, ya era tarde. Se bajó del coche y echó a correr.