La venganza

pablo hermoso madrona

Entraron los dos cubiertos por pasamonta√Īas. No pod√≠a dejar de mirar el grueso dedo del atracador en el gatillo del rev√≥lver mientras me apuntaba. Desde que quitaron el metacrilato de la ventanilla de pagos mi sensaci√≥n de vulnerabilidad es mayor. Me resultaba imposible entender lo que dec√≠a, s√≥lo era reconocible ¬ędinero...todo...abre caja... yo mato...¬Ľ. Su c√≥mplice apuntaba a mis compa√Īeros de oficina y a tres clientes con los brazos en alto de cara a la pared. He estado de baja por ansiedad. Al reincorporarme el director me ha sancionado por tener en el caj√≥n demasiado dinero y no cumplir el protocolo del Seguro contra asaltos que tiene contratado el banco. En este semestre me quita los incentivos. Por las tardes, gracias al traductor de Google, ya llevo aprendido en diecis√©is idiomas ¬ęlas llaves de la caja fuerte las tiene el director¬Ľ. Ahora espero ilusionado que atraquen de nuevo esta oficina. ¬†