Penélope

M. Rosario Corchado Pérez

Cada día María hacía el mismo recorrido, llegaba al parque  y se sentaba en su banco... Pensaba en la canción ... Penélope... y recordaba la musiquilla... laralala.... lalalalalalalala....
Penélope... soltaba una lágrima ... volvía a casa... diciéndose ... sentarme en un banco ... con el calor que hace... lo sé, estoy engancha a la canción... pero y si él aparece.