La embriaguez de Mnemea

Enriqueta Ulzurrum de Asanza y Vega

Clavé el cuchillo en el fruto y comencé a pelarlo. Su jugo rellenó las cuencas de mis manos y un ligero chorro me recorrió el antebrazo. Un cosquilleo erizó mi piel hasta la nuca.
¬ęPor esta √©poca tambi√©n comienza a nevar aqu√≠¬Ľ, irrumpi√≥ su voz en mi cabeza.
La acidez del gajo y las l√°grimas se conjugaron en la comisura de mis convulsos labios.
¬ęAlg√ļn d√≠a lo olvidar√©¬Ľ, me dije.
Estaba nevando.