Invisible existencia

mónica garcía rodríguez

Un día te preguntarás por mí «¿Quién será esa chica?»
Ayer te turbaste al pisar la huella de mi bicicleta pero fui yo quien, al grabarla, di un saltito en el sillín. El jueves las olas rompieron con fuerza y salpicaron finísimas gotas de reconstituyente esencial. Tras cruzarnos, te inspiró el tónico de mi exhalación. Hace dos días el sol me proyectó en el espejo de tus lentes. No reparaste en mí pero al irme, la luz te deslumbró. Esta mañana has quedado absorto, «¿Qué te ocurre?», preguntan. «Ese olor...», respondes. Y es que hoy volví con prisa. He sudado olor a lavanda y te la arrimó la brisa.
Mañana estarás atento. Me intuyes sin saber que existo. Todas ellas podrían ser yo... No esperes a la más guapa.