El pez Omo

rogelio rodríguez cáceres

«Desde el exterior del lago, sin saber muy bien cómo, penetran en el agua distintos objetos continuamente: poseen tantas formas y colores que me resultó imposible no detenerme para fijarme en ellos. De hecho, ya apenas me muevo, aguardando la siguiente aparición. Hace tiempo que dejé de ver al resto de animales y ya no me preocupa si la luz del sol o de la luna me hace brillar. Creo que soy el último pez Omo del río: ¡mejor así, todo para mí!».