Mocita

LUCÍA MORALES RAMÍREZ

Melena cuadrada, a la barbilla. Pelo aguado, sosteniendo tu flequillo una horquilla. Gafas pequeñas, sin marco, ovaladas y aburridas. Camisa verde clarita, arremangada a los codos, demasiado lavada, demasiado antigua. Y esa falda, esa falda que lo rompe todo, rompe tu imagen de mocita; corta, por encima de la rodilla, y con esos dos volantes que te quitan años mientras caminas. Por calzado sandalias, de las de toda la vida.
Cara de María Jesús, cara de monja, delgada como un junco y piel blanquecina.
Dime, cómo se puede tener ese porte y esa edad, e ir corriendo cual jovencita, por la calles con esa falda negra con volantes tan cortita.