El gnomo

m. gutiérrez

La araucaria le confiere distinción. La casa separada de otras viviendas por una carretera, aparece aislada y majestuosa. Un gnomo en el jardín da la bienvenida al visitante. Al caer la noche, unos reiterados golpes en la puerta, precedidos por voces ininteligibles, resultan inquietantes. El inquilino, entre sueños, imagina la vista del gnomo. Desvelado, decide salir a la carretera. Un vehículo se detiene a su altura. El conductor baja la ventanilla y dispara una frase: -¿Truco o trato?- pregunta.