Cuando sea mayor

angie rubio

Anita no podía bajar a la piscina. Después de comer la norma era esa, había que hacer bien la digestión y reposar. Es lo que hacía su mamá, tras recoger la cocina se estiraba en el sofá y descansaba con la tele de fondo. Ese era el ritual de mamá en horario intensivo.
Sin embargo ella ten√≠a otro ritual. Descalza por el suelo de m√°rmol llegaba al cuarto de sus padres y comenzaba la aventura. Un bolso, las cu√Īas de ante, alg√ļn collar y a mirarse. Se miraba de lado, paseaba frente al espejo, daba besos al aire y vuelta a empezar. Nunca se cansaba.
Anita arrugó los morros, se veía guapa. Había encontrado un pintalabios y no necesitaba más para que la imaginación volara otro rato.
-Cari√Īo ¬Ņqu√© estas haciendo? ¬Ņvas como mam√° a la oficina?
-¬°No, mami! ¬°Yo soy globera, y estoy haciendo un glob!