Chiquilladas

Francisco García Castro

¡Tremendos chiquillos estos! No paran de incordiar. Esta generación es distinta. Antes, con alzar un poco la voz me funcionaba. Ahora tengo que salir a regañarles. Y créanme si les digo que desplazar una lápida de mármol de granito negro de hebei, cuesta lo suyo. Estoy cansado.