And the winner is...

eduardo calderón nieto

Y total, tanto bregar , ¿para qué?. Mascullaba para sí mientras abría el sobre con fingida parsimonia. ¿Dónde habré dejado las dichosas gafas? Desde que se operó la miopía se le manifestó una presbicia tardía pero galopante, y que atribuyó resignadamente a las mermas de la edad. 
Con la expectación propia de una solemne ceremonia de nominaciones, se acomodó las gafas, extrajo el papel, lo desdobló y le iluminó en ese instante la que le pareció la más hermosa de las palabras: benigno.