Alma herida

irene Elena Gómez

Recompuso los pequeños pedazos que eran su corazón. Todo había cambiado. Ya no era la misma persona divertida y despreocupada. Ahora no sabia como enfrentarse a un nuevo destino. Ni si quiera podía elegir que camino escoger. Ya no quedaba nada de ella.
Sus lagrimas eran mas amargas. Su corazón palpitaba de manera descontrolada. Ya no tenia fuerzas para enfrentar sus temores. Ahora todo era oscuro, negro.
Pero nadie podía comprenderla. Ella estaba sola, y esa soledad la fue frustrando hasta terminar de atraparla completamente.
Triste, angustiada, nerviosa, esa era ella, su nuevo yo.
Se creyó hundida, perdida. Pero al final sin buscar encontró aquello que necesitaba, volver a sonreír una vez mas.