5:00 AM

baltasar j. moreno garcía

A las cinco en punto de la mañana, Caridad despertó sobresaltada a causa de la pesadilla que estaba teniendo y de la que ahora no recordaba nada. Sudaba mucho y decidió levantarse y tomar un helado. Al abrir el envoltorio leyó: «Sigue buscando». Buscó entonces, en su agenda, el número de teléfono de Andrés, el chico que había conocido la tarde anterior en clase de oboe y del que se había enamorado como una colegiala. Al editarlo en su smartphone realizó una llamada a ese número sin darse cuenta. Al otro lado se oyó, a través del auricular, la voz de un agente de la Guardia Civil de Tráfico: Andrés había resultado herido de gravedad como consecuencia de un accidente de circulación ocurrido exactamente a las cinco en punto de la mañana. Caridad quedó impactada. Cortó la llamada y observó el estado de wassap de Andrés, que decía: «Sigue buscando».