17 segundos de amor

Víctor Sánchez

Duró 17 segundos, que es lo que marcaba debajo del peatón iluminado de verde. Ella se colocó a mi lado. Tenía un perfume que olía a té de bergamota sobre una mesa de sándalo rodeada de césped recién cortado. Y la miré...
Ella me miró y sentí que pensaba lo mismo que yo: ¡ Debes de ser una grata compañía en el momento que tenga otra vida !; pero solo quedaban 6 segundos. Nos dijimos hola mientras se acababa la cuenta atrás y hay matrimonios que no han destilado tanto cariño en toda su vida. Me sonrió y se fue. Y aquella fue una de las más sinceras y profundas relaciones de amor que jamás vio nadie.